¿Qué es el drenaje linfático y para qué sirve?

¿Cómo funciona el drenaje linfático?

El drenaje linfático (DL) es un método de masajes específicos destinado a mejorar las funciones esenciales del sistema circulatorio linfático mediante una serie de maniobras precisas, proporcionadas y rítmicas. Estas maniobras actúan activando y mejorando la circulación linfática por sus trayectos naturales y favoreciendo la eliminación de sustancias de desecho.

Desde los tejidos, el líquido intersticial pasa al interior de los vasos linfáticos más finos, que se van uniendo para formar vasos cada vez más gruesos, los cuales van a finalizar en la circulación general. El líquido intersticial cuando penetra en estos vasos se denomina “linfa” y su composición es similar a la del plasma sanguíneo.

El sistema linfático es parte del sistema inmunológico, compuesto por una red de conductos, tejidos y vasos que transportan un líquido claro llamado linfa. La linfa es el líquido que se forma cuando el líquido intersticial entra en los vasos linfáticos iniciales del sistema linfático. La linfa se mueve a lo largo de la red de vasos linfáticos por las contracciones intrínsecas de los vasos linfáticos o por compresión extrínseca de los vasos linfáticos a través de las fuerzas de tejido externo (por ejemplo, las contracciones de los músculos esqueléticos).
La red linfática está compuesta por los vasos más finos o “linfagiones” , que se van haciendo más gruesos pasando a llamarse “ capilares” hasta terminar convirtiéndose en “conductos” o “canales” linfáticos ; además de las válvulas especiales que impiden la circulación retrógrada de la linfa y los ganglios que se ocupan de filtrar la linfa de sustancias patológicas invasoras.

Todos los vasos linfáticos del cuerpo van a converger en dos grandes colectores: la gran vena linfática y el conducto torácico a través de los cuales la linfa se introduce en la circulación venosa.

Todo este circuito de la linfa a lo largo de nuestro cuerpo carece de un motor propulsor, como lo es el corazón con la sangre, así que la mejor o peor circulación de la linfa estará condicionada por dos factores externos que son la alimentación y la actividad física de cada persona.

Según el tipo de alimentación (más rica en grasas), se generan más grasas de las que el organismo puede absorber y la linfa se ve incapaz de transportarlas en su totalidad hasta los canales de desecho, generándose los nódulos de grasa que entorpecen la correcta circulación linfática.

Según la actividad física desarrollada (más sedentaria) los factores que facilitan dicha circulación, como el pulso de las arterias, el movimiento muscular y los cambios de presión del conducto torácico, se ralentizan y no generan el suficiente empuje para que la linfa transporte las grasas y toxinas hasta los canales de desecho.

Todas las perturbaciones del sistema linfático van a tener como consecuencia una disminución más o menos importante de la circulación de retorno y de la evacuación de las sustancias de desecho (grasas, toxinas, etc…).

A pesar de que el sistema linfático ha venido siendo investigado desde la antigüedad (la leyenda mítica de la “sangre blanca”), no fue hasta 1.932 cuando el Dr. Vodder creó el método del Drenaje Linfático que permitía eliminar los desechos tisulares a la vez que regeneraba la linfa que baña los tejidos.

Desde entonces, se han venido descubriendo un considerable número de aplicaciones terapéuticas basadas en el Drenaje Linfático, de las cuales mencionamos las más importantes:

Edemas por obstrucción linfática.
Edemas post-traumáticos y post-quirúrgicos.
Edemas de origen reumático.
Estasis venosa.
Edemas del sistema nervioso.
Edemas en geriatría.
Linfedema.

 

Aplicaciones estéticas del drenaje linfático

Limpieza de la piel en profundidad.
Arrugas.
Hinchazón del rostro.
Busto.
Celulitis.
Sobrecarga ponderal.
Piernas pesadas.

 

Drenaje linfático para la revitalización y relajación

Regeneración del tejido.
Revitalización celular natural.
Acción anti-stress.
Acción anti-cansancio.
Rejuvenecimiento global del cuerpo.
Acción preventiva de los disturbios circulatorios.

 

¿Para qué sirve la técnica del drenaje linfático?

El Drenaje Linfático Manual (DLM) es una técnica de masaje suave que sirve para estimular la circulación de la linfa, desintoxicar el cuerpo y fortalecer el sistema inmunológico. El DLM se realiza con los dedos y las palmas de las manos a través del cuerpo, siguiendo la dirección de la circulación linfática y variando la presión.
La linfa es un líquido incoloro que circula por los vasos linfáticos a través de las contracciones de pulso de los músculos y los vasos sanguíneos. Como un sistema de eliminación de residuos, drena el exceso de líquidos, toxinas y residuos celulares. Los ganglios linfáticos ubicados a lo largo de los vasos linfáticos, especialmente en los pliegues a cada lado del cuello, la ingle y las axilas, actúan como filtro de las toxinas y desechos que lleva la linfa. Cuando el flujo de la linfa es defectuoso o insuficiente, se pueden producir diversos problemas como: hinchazón de los miembros, envejecimiento prematuro, celulitis, piernas pesadas, etc…

Hay dos métodos principales de drenaje linfático manual: el método Vodder y el método Leduc. La práctica del Dr. Emil Vodder se basa en una serie de maniobras de masaje con las manos. El método del Dr. Albert Leduc se basa en el trabajo de Vodder, pero utiliza maniobras ligeramente diferentes y la ayuda de unas botas inflables conectadas a un compresor de aire: La presoterapia.

La técnica del drenaje linfático manual consiste en hacer llegar a los territorios linfáticos sanos el exceso de líquido acumulado en las zonas de edema por medio de manipulaciones o masajes muy suaves.

En una sesión de drenaje linfático existen diferentes actos esenciales, primero la relajación del paciente en un ambiente tranquilo y confortable. Luego el inicio de las maniobras para “preparar a los vasos linfáticos sanos” a recibir el incremento de líquido desde las zonas de bloqueo linfático a drenar y finalmente los movimientos de drenaje fundamentales.

Cada sesión de drenaje linfático manual tiene una duración de alrededor de 60 minutos.

Debido a la precisa manipulación que exige el DLM, es recomendable que éste solo sea realizado por profesionales especialistas formados en DLM.
Por este motivo y por una cuestión práctica, es por lo que la presoterapia se ha convertido en una herramienta muy útil para realizar el drenaje linfático de manera segura y eficaz.
Gracias a los modernos aparatos de presoterapia, se pueden realizar tratamientos de drenaje linfático a medida del paciente en sesiones de no más de 40 minutos y con resultados inmediatos.

 

Drenaje linfático con ayuda de aparatos especializados como el Masster Plus:

El masajeador Masster Plus puede realizar un masaje para ayudar al profesional a realizar con muchos menos esfuerzo un buen drenaje linfático de aquellas zonas donde acostumbran a acumularse grasas, toxinas y en consecuencia celulitis, como pueden ser las piernas, los brazos, el abdomen y las nalgas, siempre que no hayan llegado a un estado edematoso.

El Masster Plus usado en su velocidad lenta y sus rotores de espumas y dentado realiza unos movimientos circulares, tangenciales y centrípetos que al desplazarse a lo largo del sistema linfático estimulan la circulación de la linfa y el drenaje de las sustancias de desecho. Gracias a este masaje se genera un incremento de la irrigación, que da lugar a una mejora del aporte nutritivo y de oxígeno sobre el área tratada.

Para unos resultado óptimos se recomienda que una sesión de drenaje linfático usando el masajeador el Masster Plus dure aprioximadamente unos 30 minutos.

 

Contraindicaciones del drenaje linfático

Por último, añadir que el drenaje linfático tiene algunas contraindicaciones a tener en cuenta, como es el caso de personas que padezcan las siguientes enfermedades:

Esclerosis del seno carotídeo
Hipertiroidismo
Trombosis
Edema cardíaco
Asma bronquial
Tuberculosis
Tumores malignos.

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