lipomasaje: el masaje quema grasas

Lipomasaje: el masaje quemagrasas:

Liposucción, lipomasaje, lipogénesis, lipolisis, lipoescultura, lipodrenaje, son palabras que tienen un común denominador, que empiezan por “lipo”, palabra de origen griego que significa grasa (o dejar).
Gracias a los cientos de miles de “liposucciones” que se realizaron en la década de los 90, cuando ésta técnica quirúrgica con fines estéticos se puso de moda, mucha gente ha asociado la palabra lipo con dicha técnica, cuya función primordial consiste en extraer la mayor parte posible de la grasa y tejido adiposo, disminuyendo así el volumen de determinadas zonas del cuerpo.

Pero la cirugía ha evolucionado muchísimo desde entonces y han venido apareciendo nuevas técnicas no invasivas y no agresivas para eliminar grasa y celulitis que ofrecen muy buenos resultados sin pasar por un quirófano. El lipomasaje es una de estas técnicas.

¿En qué consiste el lipomasaje?

El lipomasaje es una técnica que tiene como objetivo modelar, reafirmar y redefinir la figura. Su aplicación está a cargo de un especialista que se ayuda de la tecnología, para aplicar masajes específicos en determinadas zonas del cuerpo.

El lipomasaje actúa estimulando los adipocitos, lo cual contribuye a liberar las grasas aprisionadas, flexibilizando el tejido retraído. Asimismo, es posible eliminar las células muertas de la epidermis, ganado mayor elasticidad a nivel cutáneo.

Entre las principales ventajas del lipomasaje, se encuentran el hecho de que no es invasivo, es decir, no penetra en nuestro cuerpo ni en nuestro organismo y que no produce trauma alguno al ser aplicado, es decir no es agresivo y no produce ninguna clase de molestia física.

El lipomasaje se utiliza principalmente para combatir la celulitis, la retención de líquidos, la flacidez cutánea y para reducir la papada.

endermologie contra la celulitisA mediados de los 80, un avezado emprendedor francés inventó el lipomasaje más famoso a nivel mundial denominado “endermologie”, pero más conocido como LPG (siglas del inventor Louis Paul Guitay).

En realidad, la máquina o aparato o equipo de lipomasaje se denominó originalmente Cellu M6 y se trata de una máquina de masaje con 2 rodillos que provee una succión suave que cuando se posiciona sobre la capa superior de grasa provoca un pliegue de la piel. Esta acción de plegado conocida en francés como “palper-rouler” se combina con una aspiración localizada (vacumterapia) logrando trabajar de manera no invasiva el tejido conjuntivo. Los tratamientos profesionales más conocidos incluyen la reducción temporal de la celulitis, medidas corporales, aumento de la circulación, el alivio del dolor muscular y la reducción de los espasmos musculares.

Con los años, LPG se ha consolidado como la marca de referencia de lipomasaje profesional, aunque en realidad las técnicas que utiliza son el masaje de palpado-rodado (palper-rouler) y la aspiración (vacumterapia) y al mismo tiempo han ido apareciendo otras técnicas tan o más eficaces, como el stretching celular de la marca francesa Starvac Group, empresa con más de 45 años de experiencia creada también por un kinesioterapeuta francés.

Tanto ha sido el éxito del lipomasaje que algunos le llaman el masaje “quemagrasas” y con este argumento tan “mediático” han comercializado toda una serie de aparatos / máquinas / gadgets de lipomasaje para “combatir la celulitis cómodamente en casa”.

Es evidente que la ignorancia es un campo abonado para ingenuos que todavía creen en los milagros, y para muestra algunos de los aparatos que más publicidad hacen y que ofrecen un tratamiento de uso doméstico contra la celulitis como la mejor solución contra la celulitis.

¿Qué es el tejido adiposo?

Ante tal desconocimiento generalizado acerca del origen de la celulitis, lo mejor es facilitar algo más de información acerca del tejido adiposo, protagonista principal de tu organismo cuando hablamos de lipomasaje.

El tejido adiposo es uno de los tejidos más abundantes en el cuerpo humano y representa alrededor del 15-20% del peso corporal del hombre y del 20-25% del peso corporal en la mujer.

Debido a la baja densidad de los triglicéridos (moléculas grasas que los adipocitos guardan) y a su alto valor calórico, el tejido adiposo es muy eficiente en su principal función, almacenar energía para tiempos de ayuno, o de hibernación.

El tejido graso cumple también una función aislante, que impide la pérdida del calor generado por las combustiones internas, protegiendo de la hipotermia.

También destaca su función endocrina y metabólica, por la producción de una serie de hormonas (que actúan de manera endocrina, paracrina y autocrina) y que en conjunto se han llamado adipoquinas, que integran una red de señales que participan en la regulación de funciones en diversos tipos de células localizadas en órganos distantes, tales como hipotálamo, hígado, páncreas y músculo esquelético. El tejido graso es además receptor de una serie de hormonas y proteínas que inducen cambios en él. El adipocito posee las enzimas que se requieren en la lipólisis y en la lipogénesis, procesos metabólicos modulados por acción de hormonas, citocinas y otras moléculas implicadas en la regulación del metabolismo energético; es capaz de modificar su tamaño hasta veinte veces su diámetro y varios cientos de veces su volumen.

El tejido adiposo es de tipo conjuntivo especializado y contiene adipocitos diferenciados (o maduros) que pierden la capacidad de dividirse, pero que son células de vida media muy larga y con capacidad de aumentar la cantidad de lípidos acumulados. Además, contiene adipocitos inmaduros o lipoblastos, células precursoras de adipocitos que (al contrario de la célula grasa madura) producen cantidades importantes de colágeno I y III, y a partir de los cuales pueden diferenciarse adipocitos adicionales, en caso de una ingesta calórica que supere las necesidades de energía, situación en que esta será almacenada. De acuerdo a sus características, el tejido adiposo se clasifica en unilocular o tejido adiposo blanco o claro (más corriente en los adultos) y multilocular, o grasa parda. Este tejido graso se asocia con numerosos capilares sanguíneos.
Las células adiposas, adipocitos o lipocitos son las células que forman el tejido adiposo. Son células redondeadas, de 10 a 200 micras, con un contenido lipídico que representa el 95% del peso celular y que forma el elemento constitutivo del tejido graso.

La característica fundamental de las células adiposas es que almacenan una gran cantidad de grasas (triglicéridos), que, en el caso de los adipocitos del tejido adiposo blanco (el más abundante en el organismo humano adulto) se agrupan formando una gran gota que ocupa la mayoría de la célula, desplazando al resto de orgánulos a la periferia de la célula.
En el adulto normal, el número de adipocitos es constante y las variaciones de peso tienen lugar por variaciones del tamaño de las células.
El adipocito marrón tiene menos cantidad de grasa presentando un mayor número de vesículas de menor tamaño además de un gran número de mitocondrias. El tejido adiposo marrón tiene como principal función generar calor y el tejido adiposo blanco está especializado en el almacenamiento de lípidos como reserva energética a largo plazo.

Además de los adipocitos, el tejido graso contiene tejido conjuntivo que sirve de matriz, tejido nervioso, células de estroma vascular y células inmunológicas, componentes que actúan como una unidad integrada.

¿Qué terapias son apropiadas para tratar el tejido adiposo sin riesgos?

Una vez aclarada la función tan relevante de los adipocitos y del tejido adiposo para nuestro organismo, no podemos frivolizar sobre las terapias, técnicas y tecnologías que actúan o pretenden actuar sobre ellos.

No se trata de “cualquier masaje sobre la grasa” (lipomasaje) sino que se trata de llevar a cabo una serie de acciones de una determinada precisión para llegar hasta el tejido adiposo de la manera más natural y menos invasiva posible y con la precaución necesaria para no dañar tejidos adyacentes.

¡Cuántos rumores hemos escuchado sobre tratamientos anticelulíticos que destruyen (¿queman?) los adipocitos y dejan secuelas como la flacidez!

Las grasas sólo se “queman” con la actividad física constante y suficiente para provocar un consumo calórico determinado.

masajeador para eliminar la celulitisLo que sí podemos lograr con la ayuda de unos pocos aparatos, máquinas o equipos de uso profesional y en manos de buenos profesionales es romper o desmenuzar esos adipocitos de tamaño anómalo o esos cúmulos de adipocitos en determinadas zonas rebeldes de nuestro cuerpo y estimular su evacuación a través de los canales linfáticos que posee nuestro organismo. En este caso recomendaríamos complementar con unas sesiones de presoterapia para eliminar la grasa de manera más rápida.

Cuando hablamos de “uso doméstico”, en internet encontrarás cientos de aparatos, gadgets, máquinas que prometen lipomasajes “quemagrasas”, “soluciones anticelulíticas”, etc, pero sólo podemos garantizarte resultados con un equipo de origen profesional que lleva 30 años en el mercado y que también puede utilizarse a nivel particular: el Masster Plus. El único aparato de majase de uso particular y profesional que reproduce fielmente y sin fatiga las maniobras de masaje más utilizadas por profesionales de la estética y la fisioterapia.

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