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Las propiedades del agua
Algunas propiedades físico-químicas del agua
Temperatura:
Buen conductor del calor, la temperatura máxima del agua tolerada
por el cuerpo humano es de 45-46ªC. cuando en el caso del aire
se acerca a los 100ºC.
Cuando se aplica agua fría sobre la superficie cutánea
se produce una contracción de los vasos sanguíneos casi
instantánea.
Cuando se deja de aplicar, se produce una reacción de los mismos
vasos (hiperemia reactiva), es decir, una vasodilatación vascular
con aumento de sangre en circulación.
En aplicaciones progresivas de calor se produce una dilatación
también progresiva de los vasos sanguíneos que permite
que se toleren mejor temperaturas elevadas.
En aplicaciones calientes de larga duración se produce cierta
"capilarización", es decir, se abren zonas de vasos
capilares que permanecían cerradas hasta entonces, circulando
sangre por ellas.
Presión
hidrostática: Simplemente en una situación de
baño completo, sin presión añadida artificialmente
al agua, la presión hidrostática disminuye el perímetro
torácico de 1 a 3,5 cm. y al perímetro abdominal de 2,5
a 6,5 cm.
Con la mayor presión se comprimen los vasos sanguíneos,
en mayor medida los vasos superficiales y en especial las venas, por
lo que se produce un aumento del reflujo venoso hacia el corazón.
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Por esto los baños parciales, incluso sin presión añadida,
de las piernas favorecen el retorno venoso, y más si el agua está
fría.
Estímulos
mecánicos: Refuerzan los efectos térmicos sobre
los vasos sanguíneos de la zona tratada. Masajes, fricciones, cepillados...
Estímulos
químicos: Preparados medicinales que se pueden añadir
al agua: sal, esencias, extractos de plantas etc. Estimulan directamente
las terminaciones nerviosas de la piel.
Además, una pequeña porción de estos preparados será
absorbida por la respiración, distribuyéndose por todo el
organismo.
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