 |
Tipos de obesidad
Según la causa, se diferencian la obesidad secundaria, que no
llega al 5 % de los casos y es manifestación de otros trastornos,
y obesidad común, la debida a un mal hábito alimentario.
Teniendo en cuenta el proceso de acumulación del tejido adiposo,
edad de aparición, grado de reversibilidad ante el tratamiento
y distribución corporal de la grasa, tenemos los siguientes tipos:
Obesidad de
comienzo precoz, infantil o hiperplásica. Cuando la
obesidad comienza en la infancia se produce no sólo una hipertrofia,
es decir, un aumento de tamaño de las células del tejido
adiposo (adipocitos), sino también una hiperplasia, un mayor
número de ellas. Con tratamientos posteriores se puede reducir
el tamaño, pero no el número, con lo que es una tendencia
que debe combatirse siempre.
Obesidad del
adulto o hipertrófica. Es la más frecuente, tanto
en la secundaria como en la común. Aparece siempre después
de la pubertad y casi siempre después de los 20 años.
El tejido adiposo se hipertrofia, pero no aparece mayor número
de células adiposas. Es más reversible que la infantil
ante los tratamientos.
Obesidad androide.
Típica de varones adultos. La acumulación de grasa se
produce en las zonas superiores del cuerpo, abdomen, tronco, cintura
escapular, cuello, nuca y cara.
Obesidad ginoide.
Propia de mujeres adultas o de varones jóvenes con retraso en
su desarrollo genital.. La grasa se distribuye en la parte inferior
del cuerpo: zona baja del abdomen, caderas, nalgas, muslos y a veces,
piernas y tobillos.
Una última clasificación:
Obesidad
del grado I, con el peso corporal superior entre un 15 y un 60 % al
ideal.
De
grado II, entre un 60 y un 140 %.
De
grado III, más del 140 %.
|
|
|
|