Operación Bikini: Empieza la cuenta atrás

A pocos días de que empiece la primavera y con las vacaciones de Semana Santa a la vuelta de la esquina se incrementa el número de consultas que recibimos en Fit4ever sobre la celulitis.

Más de 30 años en el sector de la estética, la salud y el bienestar y más de 350.000 clientes usuarios/as de nuestros productos nos aportan una enorme cantidad de información contrastada sobre lo que sí funciona y lo que no funciona a la hora de intentar eliminar la celulitis o resolver un problema de, entre otras cosas, retención de líquidos.

A continuación te resumimos los consejos para una operación bikini eficaz y sin efectos secundarios:

Míma tu cuerpo con un buen masaje: El masaje es un purificador mecánico que facilita el intercambio de líquidos (proteínas, agua, leucocitos, grasas) en la red capilar y linfática, eliminando los productos de desecho (grasas y toxinas) y proporcionando una agradable sensación de relax.

¿Cuál es la influencia del masaje sobre el cuerpo humano?

masaje anti celulitis

Aumenta la temperatura de la piel y mejora su estado fisiológico.
Mejora la circulación periférica, acelerando los movimientos nutritivos y la eliminación de desechos.
Mejora la función del sistema inmune.
Aumenta el nivel de endorfinas (sustancias naturales que combaten el dolor).
Relaja los músculos y tendones contraídos.
Seda y relaja el sistema nervioso central.
Disuelve las adherencias de los tejidos blandos.
Ayuda a aliviar dolores neurálgicos y reumáticos.
Alivia la depresión y la ansiedad, ayudando a superar grandes situaciones de stress.
Procura un mejor equilibrio funcional y ayuda a la recuperación física.
Reduce la presión arterial.
Mejora la capacidad de movilidad.

Afortunadamente recibir un buen masaje ya no depende de encontrar el tiempo de forma periódica para desplazarse a un centro especializado. Puedes emplear el momento del día que tú quieras sin desplazamientos dedicando unos minutos al día a realizarte un automasaje con el equipo de masaje Masster Plus.

Más información sobre el Masster Plus y cómo eliminar la celulitis

Establecer un buen diagnóstico: Antes de nada, es recomendable analizar cómo estás física y mentalmente, después del largo invierno. Es tan simple como pesarte, tomar las medidas de tu cintura, abdomen y contorno de muslos, talla de ropa que utilizas y solicitar unos análisis de sangre y orina básicos.

Establecer un objetivo alcanzable: En función del tiempo del que dispongas y de los resultados del diagnóstico del punto anterior, deberías marcarte unos objetivos a corto y medio plazo, es decir, ¿cómo quieres estar en Semana Santa? y ¿cómo quieres estar el próximo verano? No se trata solamente de querer perder peso, sino de modificar ciertos hábitos en tu vida para que obtengas un cuerpo con el que te sientas bien todo el año.

Organiza tu agenda: Para tener un cuerpo más o menos en forma y saludable hay que dedicarle unas horas a la semana, entre actividad física y cuidados específicos. De la misma manera que te anotas tus compromisos de trabajo (reuniones, viajes) y familiares (actividades de los niños, visita al médico), anota tus compromisos contigo mismo/a.

Elige las actividades físicas que más te gustan: Para establecer una rutina de actividades físicas con posibilidades de éxito, deberás elegir muy bien qué actividades vas a practicar. Por mucho que te recomienden bailar zumba, practicar pilates o running, si no te gusta cualquiera de estas actividades vas a abandonar en menos de 4 semanas y habrás perdido un tiempo precioso.
Lo ideal será combinar actividades cardiovasculares con ejercicios para mejorar el tono muscular y la elasticidad. En este link encontrarás una pequeña guía para ayudarte a encontrar la actividad física que más te conviene.

Estira tu cuerpo: El poder del estiramiento está muy subestimado y muchas veces olvidado. A medida que envejecemos, la elasticidad de nuestros músculos disminuye y se sobrecargan más a través del movimiento repetitivo. Este uso excesivo puede provocar dolores musculares y por eso es importante desarrollar una rutina de estiramiento que se dirija a los músculos que más utilizas. Después de cualquier actividad física, dedica al menos cinco minutos al estiramiento estático, asegurándote de mantener cada estiramiento durante aproximadamente 30 segundos.

Mejora tu dieta: Reduce o mejor abandona los productos precocinados o procesados, la sal y los azúcares. Pero en lugar de darte una dieta específica, preferimos que tengas en cuenta lo siguiente: Escribe en una columna los alimentos (comida, bebida, especias, condimentos, etc.) que forman parte de tu dieta habitual y los que más te gustan. En otra columna, deberás poner los alimentos que pueden reemplazar todos aquellos que no te convengan. Por ejemplo, reemplazar el azúcar por la estevia; la sal por el gomasio; la carne roja por las aves, etc.
Mejorar tu dieta no sólo te ayudará a bajar peso, sino que mediante ciertas dietas específicas conseguirás reducir la celulitis y la retención de líquidos.

comida saludable celulitis

Desayuna y almuerza fuerte, pero cena ligero: Las personas que comen sus comidas más importantes temprano en el día pierden más peso que aquellas que comen el mismo número de calorías más tarde en el día. Tu organismo necesita “combustible” para desarrollar tu actividad diaria y por la noche necesita descanso para recomponerse. Si tu ingesta calórica la realizas en el desayuno y el almuerzo, tendrás la energía suficiente para toda la jornada, es decir, que podrás “quemar” esas calorías a lo largo del día. Si cenas temprano y ligero, tu organismo descansará mejor ya que no tendrá que dedicarse a “quemar calorías” durante tus horas de descanso nocturno.

Respeta los horarios de las comidas: Procura desayunar, almorzar y cenar dentro de los mismos intervalos horarios cada día, para que disfrutes de un nivel de azúcar en sangre equilibrado y tu organismo no sufra. El desorden horario en las comidas produce reacciones diversas, entre ellas la hipoglucemia, que pueden tener repercusiones graves para tu salud.

Practica la cocina para ti: Ahora que tenemos esta sobredosis de programas de cocina en todos los medios, miles de “chef-bloggers” en internet y tantos libros de cocina, resulta que la gente tiene el hábito de comer fuera de casa.
Si sabes qué comida es la que más te conviene, disfruta de la experiencia de comprar la materia prima de tu comida en los mercados más cercanos a tu casa y dedica un tiempo cada día para elaborar tu propio menú.
Olvida los alimentos precocinados y procesados que llevan tiempo envasados y recorriendo muchos kilómetros antes de llegar a tu estómago.
Cocinar es una actividad que no solemos tener en cuenta cuando hablamos de salud y en realidad es algo básico para el bienestar del cuerpo y la mente.

Practica yoga: La misma palabra “yoga” lo dice (en sánscrito) “unión” de cuerpo y mente. Existen muchas modalidades de yoga, pero nosotros te recomendamos uno de los más conocidos y eficaces que es el “hatha yoga”, gracias al cual ganarás elasticidad no solo física sino mental.
Busca un centro de yoga cercano a tu casa o a tu trabajo, donde puedas aprender a practicar correctamente las posturas (asanas) y la respiración (pranayama). Solo con estos 2 elementos clave de los 8 que configuran el yoga, podrás mejorar tu forma física y tu estado mental.
Una vez hayas aprendido la técnica necesaria, otra gran ventaja del yoga es que podrás practicarlo allí donde te encuentres, solo/a o en compañía, a la hora que mejor te convenga.

Aíslate de la tecnología: Diversos estudios han demostrado los efectos nocivos que provocan las nuevas y no tan nuevas tecnologías a las que estamos conectados la mayor parte de nuestro tiempo. Teléfono móvil, tablets, pantallas de ordenador y de televisión, captan la atención de nuestros ojos y de nuestras neuronas durante muchas horas del día. Nuestro cerebro recibe miles de inputs cada día. Estamos sometidos a una sobredosis diaria de tecnología que puede acabar afectando algunos de nuestros sentidos más imprescindibles como la vista, el oído y el sentido común.
¿Por qué no dedicarte una “happy hour” cada día en la que sólo cuente tu bienestar? Para desconectar de este mundo, para interiorizar tus pensamientos, para meditar, para restablecer el ritmo de tu respiración…

Cuidado con lo que bebes: El simple hecho de dejar de beber bebidas carbónicas (con gas) y bebidas azucaradas (refrescos, bebidas energéticas, etc) ha bastado a miles de personas para recuperar su peso ideal y mejorar su salud.
Otro gran enemigo de la silueta corporal es el alcohol en cualquiera de sus propuestas. A mayor graduación de alcohol (%) mayor riesgo. Un par de copas de vino o de cerveza no hacen daño alguno, obviamente estamos hablando de tomar alcohol en exceso, lo cual repercutirá negativamente en dos órganos vitales: el hígado y los riñones.
Acostúmbrate a beber alrededor de 1 litro o litro y medio de agua natural a lo largo del día, descubre las magníficas ventajas que aportan determinadas clases de té (verde, rooibos, kukicha, etc) y de zumos naturales (manzana, zanahoria, remolacha, naranja, etc).

Camina cada día: El simple acto de caminar es una actividad física cardiovascular importantísima en nuestra vida cotidiana. Procura caminar entre 30 y 60’ al día y te ahorrarás muchas horas de gimnasio y tratamientos estéticos de última hora.
Si además, subes por las escaleras en lugar de tomar el ascensor y realizas trayectos cuesta arriba, tus glúteos y tus muslos te lo agradecerán.

¡Baila! Es otra de las actividades físicas “que no cuentan” en ningún plan de adelgazamiento o puesta en forma. A pesar de que hace muchos años que se imparten actividades dirigidas con música en gimnasios y que alguna de ellas como el “Zumba” tienen millones de seguidores en todo el mundo, nosotros proponemos bailar, simple y de la manera más libre posible. Baila como si nadie te estuviese mirando, desinhíbite y suelta las amarras de tu cuerpo. Dance, hip-hop, funky, R&B, sevillanas, flamenco, swing, son solo estilos de baile, pero tú puedes bailar como quieras. En casa, en la disco, donde tú quieras.
Bailar durante 30 minutos seguidos puede quemar muchas calorías y a la vez eliminar miles de neuronas maliciosas que enturbian tu cerebro.

verano celulitis

Cuida tu piel durante todo el año: La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y el que está más expuesto a los efectos nocivos de los radicales libres.
No se trata solo de ponerte una crema hidratante y de ponerte protección solar cuando vas a la playa. Cada piel es distinta y varía con el paso de los años y requiere un cuidado específico.
A partir de los 25 años, la producción de colágeno y elastina (fundamentales para la piel) se ralentiza.
Recomendamos acudir a un profesional de la estética para realizar una revisión periódica del estado de tu piel para aplicar los productos específicos que te permitan mantener una piel tersa, suave y flexible durante todo el año.

Los peores enemigos de la piel: el sol, la polución y el tabaco. Toma nota.
Ahora es un momento ideal para exfoliar la piel con cepillos de cerdas naturales y cosméticos de tipo scrub para eliminar todas las células muertas y dejar el poro de la piel preparado para recibir cosméticos específicos que hidraten y nutran la piel antes de exponerla al sol.

 

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