Masaje para la fibromialgia: ¿funciona?

Cada día recibimos más consultas sobre la fibromialgia en nuestro blog y como resulta que tenemos clientes con esta dolencia que utilizan nuestro masajeador Masster Plus desde hace años para mejorar su calidad de vida, hemos creído oportuno aportar nuestra experiencia al respecto.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un síndrome que se caracteriza por un dolor crónico de músculos, ligamentos y tendones que provoca una sensación de cansancio general, pérdida del apetito, dolor de cabeza, fatiga y como consecuencia de todo ello suele desembocar en una depresión.

Puede presentarse como única alteración (fibromialgia primaria) o asociada a otras enfermedades (fibromialgia concomitante).
Además, la fibromialgia confunde, ya que casi todos sus síntomas son comunes a otras alteraciones. Es corriente que antes de que se llegue al diagnóstico definitivo, se haya acudido a diferentes médicos de diversas especialidades (digestivo, corazón, psiquiatría…).

Aunque el diagnóstico de la fibromialgia resulta muy complicado, hoy en día ya podemos decir que alrededor de un 3% de la población mundial la padece (En España, 1 millón de españoles según la Sociedad Española de Reumatología) y, alerta, el 90% de las personas que padecen fibromialgia son mujeres entre los 45 y los 60 años de edad.
Algunos de los diagnósticos erróneos que preceden a su diagnóstico real son: fatiga crónica, colon irritable, artritis reumatoide, gota, dolor de espalda o lupus.
Por esta razón es fundamental acudir al reumatólogo o a un especialista en medicina del dolor para realizar un diagnóstico acertado y poder prescribir un “tratamiento” personalizado.

Sabe mal decirlo tan claro, pero todavía no existe una cura para la fibromialgia ni una explicación científica de los motivos que la producen. De la misma manera, no existe un tratamiento específico para la fibromialgia, sino que cada paciente deberá seguir un “tratamiento” personalizado.

Lo único que la ciencia nos ha podido revelar hasta el momento es que una alimentación sana y equilibrada unida a la práctica de ejercicios específicos y la aplicación de suaves masajes ayudan a mitigar los síntomas y mejoran la calidad de vida.

El 12 de mayo es el Día de Concienciación sobre Fibromialgia.

Causas de la fibromialgia

Entre las causas principales de la fibromialgia, se pueden encontrar las situaciones traumáticas o muy estresantes que pueda haber vivido una persona a lo largo de su vida o condiciones genéticas, aunque nadie sabe a ciencia cierta de dónde sale la fibromialgia o qué es realmente lo que la hace aparecer.

Todos los humanos disponemos de unos sistemas por un lado de producción, y por otro de acoplamiento y defensa contra el dolor. Estos sistemas varían en eficacia de unas personas a otras, de manera que el umbral del dolor es diferente en cada uno de nosotros. La fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son.

Por suerte, desde que hace 20 años, la OMS la admitió como enfermedad, se está investigando para intentar conseguir algún tratamiento eficaz.

Síntomas de la fibromialgia

No existe  ningún tipo de examen que pueda determinar que una persona tiene fibromialgia, sin embargo, se pueden reconocer ciertos síntomas que indican un riesgo de sufrir fibromialgia:

Intenso dolor en todo el cuerpo (“parece que me hayan dado una paliza”)

Mucha fatiga

Rigidez en el cuerpo

Rigidez al despertar

Muchos calambres musculares

Debilidad crónica

Trastornos en la digestión

Dolores de cabeza constantes

Sensibilidad en la piel

Mucha dificultad en el equilibrio

¿Cómo se diagnostica la fibromialgia?

fibromialgiaEl diagnóstico de la fibromialgia se hace en base a los síntomas mencionados y a los datos que el médico encuentra al explorar.

En la exploración física de la persona que padece fibromialgia, el médico identifica dolor a la presión de unos puntos determinados del cuerpo.

Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 puntos “verificables”, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia.

Otra alteración que se encuentra en la exploración de una persona con fibromialgia es la mayor facilidad para el enrojecimiento de la piel al presionar con la mano en cualquier lugar del cuerpo. Esta es la consecuencia de pequeñas alteraciones en la regulación de los sistemas de riego de sangre a la piel.

Los análisis y las radiografías en esta enfermedad sirven fundamentalmente para descartar otras enfermedades que se puedan asociar a la fibromialgia.

Respecto a los métodos diagnósticos como la resonancia magnética o la TC, hay que precisar que cuando el médico conoce la enfermedad y los elementos necesarios para su diagnóstico, no son necesarios, salvo para el estudio de problemas concretos independientes de la fibromialgia.

Es muy importante establecer un diagnóstico firme porque ahorra una peregrinación en busca de diagnósticos o tratamientos, mejora la ansiedad que produce encontrarse mal sin saber por qué y permite fijar objetivos realistas.

En cuanto a la naturaleza de la enfermedad hay que aclarar que la fibromialgia no tiene nada que ver con el cáncer, no destruye las articulaciones y no ocasiona lesiones irreversibles ni deformidades.

Tratamiento de la fibromialgia

Los pacientes con fibromialgia a menudo tienen otras enfermedades crónicas por lo que el tratamiento de la fibromialgia puede resultar complicado.

La evaluación clínica, el manejo de los factores agravantes y el diagnóstico acertado resultarán fundamentales para el buen fin de cualquier tratamiento.

El tratamiento de la fibromialgia requiere un enfoque coordinado, multidisciplinario y centrado en el paciente.

Cada paciente necesitará una educación y una estrategia determinadas para el autocontrol de su enfermedad.

A parte del uso de fármacos específicos como pueden ser la amitriptilina, la duloxetina, el milnacipran o la pregabalina, será muy importante:

La realización de determinados ejercicios físicos específicos.
Una dieta específica.
Fisioterapia y automasaje.

Ejercicio físico para pacientes con fibromialgia

La mayoría de los pacientes con fibromialgia son sedentarios y tienen una capacidad física por debajo de la media, hecho que se acrecienta por el dolor, la fatiga o la depresión a los que deben hacer frente.

El ejercicio físico se considera como la principal estrategia no farmacológica en el tratamiento de la fibromialgia.
Mientras que la fatiga subyacente, el dolor o la depresión pueden contribuir a estilos de vida sedentarios y la baja aptitud física, varios estudios han demostrado que las mujeres con fibromialgia son capaces de realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada, ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad. Para que este ejercicio sea eficaz, tiene que ser cuidadosamente prescrito y controlado. La intensidad del ejercicio debe ser tal que pueda derivar en efectos positivos del entrenamiento, pero no tan elevada como para incrementar los síntomas.

Conseguir que los pacientes con fibromialgia inicien y mantengan un programa de ejercicio físico sigue siendo un reto.

Uno de los aspectos principales que se atribuye a la práctica de actividad física es la mejora de la calidad de vida de estos pacientes, además de la mejora de otros aspectos físicos como la capacidad cardiorrespiratoria, la capacidad muscular y la flexibilidad o la amplitud de movimiento.

Evidencias científicas para la prescripción de ejercicio físico en fibromialgia han demostrado que tanto la capacidad aeróbica como la fuerza muscular pueden mejorarse por medio de programas de entrenamiento físico sin ningún riesgo para el paciente.

Un ejemplo, combina actividad cardiovascular (caminar cada día 45 minutos), con ejercicios específicos de musculación para evitar que la pérdida o deterioro de la masa muscular y practica yoga para mejorar la flexibilidad corporal.

Dieta aconsejable para la fibromialgia

Verduras, frutas y legumbres: Son importantísimas para que te encuentres mejor, puesto que no contienen prácticamente grasas saturadas y por el contrario contienen antioxidantes en una gran proporción. Inclúyelas en tu dieta en grandes cantidades.

Vitaminas A, C y E: Son imprescindibles para reforzar el sistema inmunológico, por tanto, además de mejorar la fibromialgia, también nos ayudan a evitar enfermedades. Otro beneficio que aportan es que reducen el estrés. Para lograr obtener los niveles adecuados de estas vitaminas a través de la alimentación, es aconsejable el consumo de pimientos, cítricos y zanahorias, unido al aceite de oliva, que es bastante rico en vitamina E.

Potasio, hierro, selenio, magnesio, calcio y zinc: El consumo de estos minerales va a ser de gran ayuda para la mejora de síntomas como contracturas, agotamiento, calambres musculares, etc. Los podemos hallar en frutos secos, verduras, legumbres… Y en el caso del calcio, principalmente en los lácteos, aunque mejor si los consumes desnatados.

Zanahoria, cebolla, legumbres y apio: Son cuatro alimentos que una persona que padezca fibromialgia no debe dejar de consumir con mucha frecuencia porque aportan una gran cantidad de propiedades que van a servir para mejorar.

Omega 3: Es un potente antiinflamatorio natural que va a producir un gran alivio, además de poseer otros efectos saludables en nuestro organismo. Se encuentra presente en el aceite de oliva, frutos secos y pescados azules.

No consumas azúcares: Evítalos en todas sus formas, tanto simples como refinados, puesto que van a agravar los síntomas que tengas.

Evita el exceso de cafeína, sal y el tabaco: Si son perjudiciales en una persona sana, imagina en alguien que sufra una enfermedad, pues lo único que hacen es empeorarla.

Fuera grasas saturadas: Favorecen la inflamación y agravan el dolor, y si además contienen purinas, mucho peor. Por eso cuanta menos carne roja y embutidos consumas, mejor. Sustituye las carnes rojas por blancas, tu salud te lo agradecerá.

Usa métodos de cocción sanos: Evita los fritos y cocina a la plancha, al horno, al vapor, haz asados, etc.

Procura hacer 5 comidas diarias y evitar el picoteo, beber 2 litros de agua al día, comer despacio masticando de una manera correcta los alimentos, dormir 8 horas implantando unos hábitos de sueño que sean saludables.

Las personas que sufren de fibromialgia saben los fuertes dolores que padecen y del cansancio que provoca esta enfermedad. Ciertos alimentos, gracias a sus propiedades, pueden llegar a disminuir estos síntomas.

Terapias de Masaje en Fibromialgia

La terapia del masaje se realiza sobre los tejidos suaves y conectivos de manera que se estimulan cambios bioquímicos locales. Esto ayuda a mejorar la flexibilidad muscular y modular la circulación sanguínea y linfática local.

Los efectos locales pueden alterar la actividad neuronal en el nivel segmentario de la médula espinal, que es responsable tanto del estado de ánimo como de la percepción del dolor.

El efecto del masaje es inmediato pero los efectos a largo plazo se desconocen.

Existe una evidencia positiva del masaje en fibromialgia en terapias con duraciones superiores a 5 semanas obteniendo efectos inmediatos beneficiosos sobre la mejoría del dolor, la ansiedad y la depresión en pacientes con fibromialgia. La terapia de masaje debe ser uno de los tratamientos complementarios y alternativos viables para la fibromialgia.

Debido a que el dolor, la ansiedad y la depresión tienen un alto impacto en el sueño, también se podrían beneficiar los pacientes con problemáticas de sueño asociadas al dolor. Se desconocen los efectos a largo plazo.

La lógica nos dice que el masaje puede ser beneficioso para la fibromialgia, debido a que esta enfermedad implica dolor, rigidez y ansiedad. Sin embargo, no siempre el resultado de un masaje a una persona que padece fibromialgia es tan positivo y evidente como parece. Para algunas personas con fibromialgia, el masaje puede tener un efecto muy positivo, mientras que a otras el masaje le puede resultar incluso perjudicial.

Estos resultados tienen que ver con el tipo de masaje que se aplica. En este sentido, una revisión de 2014 de la literatura médica trató de dar luz a esta cuestión. Los investigadores analizaron los estudios sobre liberación miofascial, el masaje del tejido conjuntivo (también llamado masaje de tejido profundo), el drenaje linfático manual, el shiatsu y el masaje sueco.

Después de analizar los datos, los investigadores concluyeron que la liberación miofascial tuvo un gran impacto positivo sobre el dolor y algunos efectos positivos sobre la ansiedad, la depresión, la fatiga, la rigidez y la calidad de vida.

Respecto al masaje del tejido conjuntivo, los investigadores concluyeron que puede mejorar la depresión y la calidad de vida.

En cuanto al drenaje linfático, los investigadores vieron que parecería ser más efectivo que el masaje del tejido conectivo cuando se trataba de tratar la rigidez, depresión y calidad de vida de personas con fibromialgia.

En lo referente al shiatsu, se encontró que puede mejorar el dolor, el umbral del dolor (relacionado con la presión), la fatiga, el sueño y la calidad de vida.

Sin embargo, el masaje sueco no pareció tener ningún efecto beneficioso para la fibromialgia.

Cada caso de fibromialgia es único

Respecto a las experiencias de cada persona con las terapias de masaje, es importante recordar que cada caso de fibromialgia es único y que cada uno tiene que elegir los tipos de tratamientos que mejor sirvan a sus necesidades e intereses.
Además, no todos los profesionales del masaje son iguales ni tienen las mismas habilidades y conocimientos, no solo de las técnicas, sino también de las necesidades de cada condición de salud. En el caso concreto de la fibromialgia, algunos de ellos entienden la fibromialgia mejor que otros, especialmente en lo que se refiere a la sensibilidad al tacto que una persona con este problema de salud puede tener.

Por lo tanto, antes de recurrir al masaje para tratar algunos de los síntomas de la fibromialgia es necesario conocer bien en qué consiste la técnica y proporcionar al terapeuta suficiente información sobre la condición de salud particular y sus síntomas concretos.

Dado que no resulta fácil ni barato disponer de un masajista particular a nuestra disposición los 365 días del año las 24 horas del día, Fit4ever te ofrece la posibilidad de disponer de tu masajista particular en casa gracias a la máquina de masajes Masster Plus.

Años de experiencia y de intercambio de información con nuestros clientes nos ha permitido conocer el enorme alivio que supone para muchos pacientes de fibromialgia poder combinar las sesiones de fisioterapia de su fisioterapeuta habitual con los automasajes específicos con el rotor de espumas de nuestro masajeador Masster Plus.

¿Cómo sería un automasaje con Masster Plus para una persona que padece fibromialgia?

equipo de masaje en casaCada persona afectada de fibromialgia es un mundo ya que el grado de afección es muy variable.

El equipo de masaje Masster Plus tiene 5 rotores intercambiables para realizar más de 40 tratamientos diferentes. En el caso de la fibromialgia y basándonos en la información aportada por usuarios del Masster Plus desde hace años, se recomienda el uso del rotor de espumas en velocidad lenta (1) apoyando el aparato muy suavemente sobre la piel.

Se empieza por sesiones de masaje de no más de 15 minutos (todo el cuerpo), las cuales iremos alargando paulatinamente hasta un máximo de 25 minutos cada 3 días durante el primer mes.

Después del primer mes “de prueba” dejaremos descansar el cuerpo para valorar los resultados obtenidos y darnos cuenta de los beneficios que nos puede aportar el masaje con el Masster Plus y planificar una rutina de masaje para seguir mejorando nuestra calidad de vida día a día.
Si padeces fibromialgia no pierdas la esperanza, porque la suma de varios conceptos como los que te acabamos de presentar puede mejorar significativamente tu calidad de vida.

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