Los beneficios de la cavitación

La cavitación, ha sido durante los últimos años uno de los tratamientos más solicitados por aquellas mujeres que desean acabar con su celulitis sin pasar por el quirófano.

La cavitación es un tratamiento basado en la emisión de unas ondas de frecuencia superior (ultrasonidos) que se propagan por los tejidos subdérmicos creando unas microburbujas de vapor.

Estas microburbujas pueden llegar a romper la estructura de las células adiposas (grasas) localizadas convirtiéndolas a estado líquido.

Una vez que la grasa se ha licuado, ésta puede ser transportada más fácilmente a través de los canales linfáticos y eliminarse por los conductos naturales de la orina ( en parte), con la ayuda de la presoterapia.
La cavitación está indicada para intentar corregir el volumen originado por las grasas localizadas en determinadas zonas del cuerpo. Suele recomendarse en combinación con la presoterapia para obtener resultados en corto plazo de tiempo.

La cavitación se define también como un fenómeno físico de resonancia acústica, es decir, unas ondas emitidas por un aparato se encargan de convertir la grasa más compacta en grasa más líquida para que sea fácilmente drenable a través del sistema linfático. El efecto térmico unido al efecto mecánico (vibración) que produce la cavitación es capaz de separar los nódulos de grasa, romper la membrana de las células adiposas y emulsionar el sebo que contienen.

La presoterapia realiza un drenaje linfático desde la planta de los pies hasta los ganglios linfáticos de las ingles a través de unas botas neumaticas conectadas por unos tubos a un compresor de aire. Las botas se van inflando desde abajo hacia arriba, generando así un vaciamiento de los vasos linfaticos y contrarestando la acumulación y retención de líquido en los tejidos de las piernas, vaciando también el exceso de sangre en las venas.

El tratamiento combinado de cavitación + presoterapia tiene un alto índice de efectividad contra la celulitis porque la cavitación deshace la grasa y la celulitis y la presoterapia ayuda al organismo a deshacerse de ellas a través del sistema linfático.

Antes del tratamiento, recomendamos un análisis del índice de grasa en sangre para saber si te conviene. Una vez tomada la decisión de intentar eliminar tus grasas localizadas y tu celulitis mediante cavitación, asegúrate de que te pones en las manos de un profesional cualificado que dispone de la aparatología adecuada: Cavitación ultrasónica, hidrolipoclasia, cavitación por ultrasonidos, etc.

¿Qué tiene que ver la cavitación con la presoterapia?

Seguramente cuando busques información sobre tratamientos de cavitación leerás que la grasa se libera, pasa al torrente sanguíneo y se elimina como los demás desechos orgánicos. Pero esta afirmación, aunque es cierta, está incompleta, ya que por si sola la cavitación no consigue realizar todo el trabajo.

Para conseguir que la cavitación sea tratamiento muy eficaz contra la celulitis y las grasas localizadas, hay que complementarla con una sesión de presoterapia.

Porque la presoterapia se ocupará de que todos esos adipocitos o células grasas descompuestas circulen adecuadamente a lo largo del sistema linfático y entonces sí: se eliminarán por los canales naturales de desecho.

La cavitación es la “liposucción sin cirugía” porque sus efectos son similares, pero de la misma manera que en la liposución se utilizan unas cánulas para extraer la grasa, la cavitación necesita de la presoterapia para ser realmente efectiva y hacer salir del organismo esas grasas.

Antes de someterte a una sesión de cavitación, es importante que tengas en cuenta los siguientes consejos:

Realiza el tratamiento con profesionales especializados.
Consume aproximadamente 1 litro de agua antes y después de la sesión.
Asegúrate de tener un buen estado general de salud, sobretodo en hígado y riñones.
Intervalo mínimo de 1 semana entre cada aplicación.
No más de 20 minutos de aplicación en la zona.
Complementa cada sesión de cavitación con 30 minutos de presoterapia para acelerar la eliminación de los desechos.
Practica alguna actividad aeróbica con asiduidad.

Recuerda que la cavitación es un tratamiento que requiere de un mínimo de sesiones para producir los resultados deseados. No te creas que te vas a hacer 4 sesiones de cavitación y adiós celulitis.

Efectos secundarios de la cavitación

Los ultrasonidos pueden provocar un eritema local (rojez o inflamación) y dejar algún cúmulo de grasa sin drenar. Además en algunos casos puede producir las reacciones siguientes:

Alergia
Náuseas
Picor
Sed excesiva

Contraindicaciones de la cavitación

Insuficiencia renal o hepática
Cardiopatía
Epilepsia
Marcapasos
Embarazo
Lactancia
Prótesis metálicas
Cáncer
Ulceraciones de la piel
Psoriasis

¿Cómo funciona un aparato de cavitación?

Los ultrasonidos son ondas acústicas con una frecuencia que sobrepasa el umbral de audición humana. Se trata de frecuencias que ultrapasan los 20.000 Herzios ( 20kHz), es decir que los aparatos de cavitación deben generar ondas de sonido superiores a las 20.000 vibraciones por segundo. Estas vibraciones las produce un transductor piezoeléctrico que está alojado en el manípulo del aparato de cavitación. Este transductor convertirá la energía eléctrica que recibe en vibraciones mecánicas que producirán unas ondas acústicas que combinan ciclos de compresión y expansión.

Compresión sobre el fluído del tejido adiposo para provocar el acercamiento de lo adipocitos y expansión para separar las moléculas hasta provocar microcavidades o burbujas que llegarán a implosionar ( reventar hacia dentro)rompiendo los adipocitos.

Una parte de esa “grasa disuelta” la absorberá el organismo por su propios medios y lo eliminará por los conductos de evacuación natural como la orina,las heces y el sistema linfático. Otra parte de esa grasa necesitará ayuda externa para acompañarla hacia el sistema linfático y es ahí donde se hace indispensable la presoterapia y su drenaje linfático.

¿Cual es la frecuencia recomendada de uso para un tratamiento de cavitación?

Los kiloHerzios (kHZ) del aparato de cavitación están relacionados con la dimensión de las micro-burbujas. Interesa generar grandes microburbujas que al implosionar generen un impacto mayor.

Las frecuencias entre 30 y 50 kHZ generan mayores microburbujas, o sea,más efectividad porque su implosión y su efecto sobre el tejido adiposo serán mayores.

A mayor frecuencia s egenerará más cantidad de burbujas ,pero más pequeñas por lo que su impacto será menor.

¿Todos los tratamientos de cavitación del mercado son efectivos?

Como siempre, existen dos factores clave cuando hablamos de tratamientos de este tipo : la buena praxis del profesional que los ejecuta y la calidad/fiabilidad de los equipos ( aparatos) utilizados.

Estamos en un mercado tan globalizado y poco creativo que cuando aparece una nueva técnología lo más fácil es “copiarla” y fabricarla en China.

Existen muy pocos equipos de cavitación certificados por las autoridades sanitarias europeas que garantizan su fiabilidad y eficacia. La mayoría son copias de los equipos pioneros fabricadas en China, sin certificación sanitaria alguna. Allá cada cual con su conciencia y con su profesionalidad y respeto hacia sus clientes.

Antes de someterte a un tratamiento de cavitación :

Si eres particular, asegúrate que la persona que manipulará el equipo de cavitación posee la formación necesaria para ello y la experiencia previa.
Si eres profesional, procura comprar o alquilar equipos fabricados en Europa o Estados Unidos que cuenten con la certificación sanitaria CE y su registro en la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Tus clientes se merecen lo mejor y lo más seguro.

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