¿Cómo evitar las cartucheras, los michelines y la barriga?

Las mujeres estamos predestinadas morfológicamente a tener una pelvis ancha, y las caderas, los muslos y los glúteos son las zonas donde primero acumulamos las grasas. Son algunas de las zonas del cuerpo femenino denominadas “rebeldes”.

Eliminar las grasas de estas zonas no resulta tan fácil y por este motivo en Fit4ever hemos resumido 10 consejos prácticos que te ayudarán a eliminar las grasas acumuladas en esas zonas rebeldes y a mantenerlas en forma. ¡Toma nota!

10 consejos prácticos para mantener tu cintura y tus piernas “fit”

Come más frutas y verduras para ingerir menos calorías
Como no se puede perder peso específicamente de las zonas rebeldes, sino que cuando una logra adelgazar lo hace de forma global, digamos que la alimentación es una parte importante a tener en cuenta. Las frutas y las verduras son ricas en fibras solubles y tienen la particularidad de formar un gel que incrementa el espesor del estómago, provocando una ralentización de la digestión. La piel de las frutas y las verduras es rica en fibras insolubles que favorecen un funcionamiento regular del intestino y una buena salud digestiva.
Por esta razón recomendamos incorporar frutas y verduras en tu dieta diaria y si las consumes con piel mejor que mejor (límpialas primero). Tu sistema digestivo funcionará mejor y por lo tanto facilitarás la asimilación de todos los nutrientes y la formación adecuada de los desechos. Por otra parte, el aporte calórico será menor.

Reduce el consumo de grasas saturadas
Es evidente que los alimentos grasos tienen tendencia a “ir directamente” a las zonas rebeldes. Las grasas saturadas las encontrarás principalmente en los productos de origen animal (carne roja, charcutería, lácteos, etc…) y por esto te recomendamos que reduzcas el consumo de este tipo de alimentos. Los ácidos grasos trans, presentes en ciertas margarinas y en la mayoría de la pastelería-bollería industrial son igualmente “peligrosos”.
También existen las grasas insaturadas o grasas saludables y una extensa gama de alimentos ricos en ellas que te aportarán los índices de grasas “saludable” que tu cuerpo necesita.

Prioriza los alimentos con un índice glucémico bajo para prolongar la saciedad
Los alimentos que tienen un índice glucémico alto contribuyen a aumentar la producción de insulina, la hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre (glucemia), por lo que un exceso de insulina en tu organismo provocará el almacenamiento de glúcidos en forma de grasas.
Los alimentos con un índice glucémico bajo (por debajo de 55) son los que favorecerán el efecto de saciedad. Apúntate a los alimentos integrales (no refinados) como el pan integral, el arroz integral, la pasta integral, las verduras y algunas frutas como las manzanas, las peras, las naranjas y las ciruelas.
Como el grado de cocción influye en el índice glucémico de los alimentos, ten presente que cuanto más cocido esté un alimento más incrementa su índice glucémico, o sea, peor para ti.
En cuanto a las frutas, mejor comerlas que convertirlas en zumo, pues el zumo de frutas posee un mayor índice glucémico.

Bebe más agua y come menos
Beber 2 vasos de agua antes de una comida puede ayudarte a perder peso debido a su efecto saturación, dicho de otra forma: reduce la sensación de hambre.
Por otra parte, el archiconocido consejo de beber 1 litro y medio de agua al día se ha convertido en un mantra, pero atención que la ingesta de agua debe ir acompañada de una alimentación adecuada. De poco servirá si no acompañas esa práctica de un consumo de alimentos adecuado y en cantidades acertadas.
Ten en cuenta que hay algunos alimentos integrales, como el arroz y algunas frutas, como la manzana, que ya aportan agua, por lo que la cantidad de agua a ingerir irá también combinada con la alimentación que lleves.

Adapta tu alimentación a tu actividad física y al tipo de trabajo que realizas
No necesita el mismo aporte energético una profesora de fitness que una cajera del supermercado o una administrativa.
Una mujer de entre 20 y 39 años de edad necesita un aporte energético entre las 1900 y las 2600 Kcal. según sea su actividad física y el tipo de trabajo que desempeña.
Un puesto de trabajo sedentario puede provocar serios problemas de retención de líquidos, hinchazón de tobillos, piernas y abdomen que provocan una sensación equívoca de sobrepeso. Vale la pena asesorarse al respecto para no empezar con dietas de adelgazamiento cuando el problema se llama retención de líquidos por sedentarismo.

¿Has oído hablar de la presoterapia? Si sientes las piernas hinchadas, o tienes habitualmente las manos y los pies fríos, tu circulación linfática y sanguínea no funcionan adecuadamente. Con el suave masaje que realiza la presoterapia, ayudarás a tu organismo a eliminar grasas y toxinas retenidas en forma de líquidos en tu organismo y perderás volumen.

Acostúmbrate a un buen masaje cada 3 días, como mínimo
El hecho de masajearte regularmente permite tonificar la piel y relajar los músculos, los cual favorecerá sin duda la circulación linfática y la eliminación de grasas y toxinas proporcionando una agradable sensación de relax.
Masaje anti-celulítico, masaje descontracturante, masaje relajante, masaje drenante , masaje terapéutico, todos ellos serán un regalo de bienestar para tu cuerpo.
Puedes acudir a un profesional de vez en cuando y contar con un aparato de masaje terapéutico en casa para que te puedas masajear cada día si lo deseas. El aparato se llama Masster Plus y lleva muchos años como aparato masajeador líder en masaje terapéutico.

Practica ejercicios físicos específicos para tonificar las caderas, los muslos, los glúteos y el abdomen
Ejercicios simples para hacer en casa o en cualquier lugar:

  • Pedalea sin bicicleta: estírate en el suelo boca arriba, levanta las piernas y pedalea como si fueras en bicicleta, con la espalda completamente apoyada en el suelo, el abdomen metido hacia dentro y los brazos relajados. Quemarás calorías y fortalecerás abdominales y muslos.
  • Sentadillas a gogó: Las sentadillas (realizadas correctamente) permiten moldear los muslos y fortalecer los glúteos.
  • Movimientos circulares de caderas, como si tuvieras un hoola-hop en la cintura. El contorneo de toda la zona de la cintura, manteniendo el abdomen comprimido hacia dentro favorecerá la flexibilidad de toda la zona.

Si prefieres acudir al gimnasio, existen un montón de actividades guiadas que pueden ayudarte también, como el spinning, la elíptica o un programa combinado de cardio-musculación guiado por un profesor.
También recomendamos el hatha yoga como disciplina que te ayudará a moldear a la vez tu silueta y tu mente.
Cualquier programa de actividad física necesita constancia para ofrecer resultados visibles y en este caso, una vez hayas elegido las actividades que vas a realizar deberás incorporarlas a tu rutina diaria.
¡Al menos 3 días a la semana!

Practica actividades cardio-vasculares para quemar grasas
Running (hacer footing o correr, como se decía antes), saltar a la cuerda, ir en bicicleta o natación.
Son actividades que permiten quemar calorías, activar la circulación sanguínea y fortalecer las extremidades, en especial los muslos, las caderas, los glúteos y el abdomen.
No se trata de ponerse a participar en maratones y triatlones, sino de acostumbrar al cuerpo a una actividad física cardiovascular intensa de manera regular para que obtenga una mejor forma y un mayor rendimiento.

Utiliza el transporte público en lugar del vehículo privado y las escaleras en lugar del ascensor
Modifica tus rutinas diarias para ponerte en forma mientras realizas tus obligaciones: Esos 30 minutos al día, como mínimo, que caminarás para ir a trabajar o a llevar a los niños al cole en transporte público o los 4 pisos de escaleras que subirás para acceder a alguna oficina, sumados a lo largo de todo el año generarán un beneficio notable en las zonas rebeldes, puesto que al caminar y subir escaleras estarás tonificando muslos, glúteos y caderas. Si lo haces comprimiendo el abdomen al mismo tiempo, fortalecerás tu core sin necesidad de invertir un tiempo ni un esfuerzo extra en hacer abdominales de forma periódica. Además tu ritmo cardiovascular será más saludable. Tus piernas y tu corazón te lo agradecerán y apenas notarás que estás haciendo sacrificios por cuidarte pero sin duda notarás la diferencia.

Muévete
Bailar, jugar con tus hijos, ir de compras, practicar sexo o, en definitiva, mantenerse activo, es muy beneficioso para la salud y para tu forma física. Realiza actividades que te resulten placenteras y activen toda la zona perineal, caderas y glúteos, así quemarás calorías a la vez que disfrutas. Mantenerse activo es adictivo y si te tomas tu tiempo en acostumbrarte a ello verás como en poco tiempo se convierte en una fuente de placer que propicia más ganas de actividad y más disfrute cada vez que la realizas.

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